Ramón Montoliu Guitart

Ramón Montoliu fue y es todo un regalo de magisterio, todo se inició por entonces en 1982 donde yo iba a su casa, el trayecto para mi me llevaba una hora más o menos, en las que repasaba escalas, teoría, armonías, partituras…

Llegaba a un parque ya cerca de su casa y mientras tomaba algo esperando la hora de la clase, seguía repasando música. Ramón potenciaba aún más si cabe mi amor por la música y el estudio.

Ramón abrió la puerta, por entonces el espacio de las clases estaba al entrar a la derecha y al fondo, allí tenía su estudio, ¡me encantaba! Tenía ese ambiente especial entre partituras, metrónomo, guitarras, equipo de sonido… todo ordenadísimo y con una armonía estética que ayudaba de inmediato a entrar en lo que solo con Ramón después de tantos años pude disfrutar con un Maestro. (esto es, ser que ama, vive y se expresa en el magisterio, seguro que para Ramón sería excesivo lo de llamarle maestro, pero para mí decirle profesor le queda muy corto).

Con los años compartí con otro ser parecido en vocación y formación a Ramón, mi amigo y hermano Gabriel Rosales.

En aquel estudio de Ramón, sobresalía como pieza central un singular atril de madera creado especialmente, tenía como más de un metro de largo, precioso, color madera, y allí cabía de todo, partituras, métodos, era comodísimo.

Ramón siempre lo tenía todo muy organizado, había un “tempo” en la master classe, un proceder natural que iba naciendo en todo el encuentro, es con Ramón como descubrí lo que es una master classe, había una excelencia y equilibrio entre mis anhelos, ilusiones, preguntas con las que yo venía… y la enseñanza, formación, metodología, recomendaciones, libros, prácticas, jam session, interpretaciones e improvisación. Todo tenía su espacio y lugar, su momento.

Ramón siempre me acompañaba en su humanidad, voz suave, atención sostenida… es por lo tanto relevante su presencia tan a favor de mi anhelo en aprender, él siempre estaba atento, pendiente, cuidadoso y respetuoso, sabe escuchar, con infinitas ganas e infinitos recursos que se adaptaban a mi comprensión, pero no por ello dejaba de ofrecerme propuestas que superaban en creces mis límites y conocimientos del momento.

Ramón abrió un renacido horizonte en la música, en el estudio, magisterio y de mi calidad en la enseñanza, para con mis alumnos.

Pasaron los años, y compartimos clases con él, e íbamos juntos con mi querido amigo Joan Vivé, buen guitarrista y mejor persona. Juntos estudiábamos bastante y nos reconfortábamos con la calidad humana y musical de Ramón, nuestros viajes en la moto de Joan eran casi una aventura, libretas con apuntes, guitarras e infinitas ganas de aprender y disfrutar en las clases de Ramón que esperábamos como los niños esperan ir a una fiesta de amigos.

Con Ramón empecé a escuchar a hablar de muchos músicos, métodos internacionales, la escuela de Berklee, Real Book, el jazz, jazz, jazzzzzz. Y por supuesto de la excelente Escuela de Música Moderna i Jazz que estaba en su origen en el Carrer Montornes de Barcelona.

Ramón me grabó con unos arreglos creados por él mismo y sin tardar demasiado, mis primeras composiciones con una sonoridad que para mí era como en los discos, ¡que emocionante!, aún las guardo como un tesoro.

También he tenido el regalo de que Ramón le ofreciera en mi casa un seminario de música, instrumento, composición y armonía a mis alumnos, ofreciéndoles con ello una calidad más allá de lo que yo les pudiera ofrecer directamente. ¡Qué días más hermosos aquellos!.

La relación con Ramón se convirtió en la de una gran amistad y referencia humana y musical que vive en mí para siempre como una herencia vital de mi propia vocación.

Gracias amigo Ramón por tanta generosidad.


Podéis asistir a sus clases y conseguir sus publicaciones en: Escola de Música Moderna de Badalona (EMMB) Publicación: "Armonía".